Si te gustó, comparte:
Cambiar tamaño del texto: A+ | Normal | A-
Una niña con parálisis cerebral y su asistente personal

Luz y Jesica

Luz y Jesica en su casa de Chamizo (Florida)
Fecha: 03/04/2018
Autor: Sistema de Cuidados

Luz tiene 5 años y, desde julio del año pasado, Jesica es su asistente personal. Juntas van al jardín y salen a divertirse a la plaza de Chamizo, el pueblo floridense donde viven.

Antes de poder contratar a Jesica como cuidadora, Grisel, la mamá de Luz, hacía malabares para que su niña pudiese asistir al jardín como cualquier otro niño de su edad y, a su vez, mantener su empleo en una estancia cercana al pueblo.

“Trabajo a unos 9 kms de acá con un matrimonio de personas mayores. Antes de que Jessica trabajase con Luz, muchas veces me llamaban del jardín y tenía que volverme rápido en la moto para poder ayudarla con las cosas más básicas”, explica.

“Ahora, desde que Jesica la acompaña, se que no solo la cambiará rápido si necesita ir al baño, si no que también la ayudará a concentrarse y poder seguir la clase con el resto de chiquilines”, ejemplifica Grisel.

“Me voy a trabajar y sé que Luz va a estar cuidada y aprendiendo muchísimas cosas cada día”, afirma la mamá.

“Las propias maestras me explicaron que existía el Sistema de Cuidados y que Luz podía acceder a una cuidadora para que estuviese con ella en el jardín” recuerda la madre.

Jesica ya conocía a la familia y a Luz desde bebé. Muchas veces era ella quien la cuidaba si Grisel y su esposo tenían que ir a Florida a arreglar algún trámite. “Para mi fue sencillo empezar a trabajar con Luz porque la conozco desde bien chiquita”, cuenta Jesica.

“En el jardín estoy ahí para que ella pueda ir a su ritmo y con la maestra nos entendemos muy bien. Incluso ahora en vacaciones, intento que todas las actividades o juegos que hacemos le sirvan para esforzarse y superarse a si misma”, relata Jesica sobre su trabajo con Luz.

“Con ella aprendo cosas cada día. Ahora está consiguiendo dejar los pañales”, afirma con orgullo la asistente personal.

Las y los asistentes personales trabajan cuidando a las personas en situación de dependencia severa durante 80 horas mensuales.